
Hi-kokoro, tetsu-ken: Corazón de fuego, puño de hierro
Yumé: Sueño, ilusión, ilusorio, estupidez
J. E. Castro, 2004
"En la quietud
hay movimiento
y en el movimiento,
quietud."
Miyamoto Shinmen Musashi no Kami Fujiwara no Genshin, Niten-ryu no Kensei (1584 - 1645)
"El sitio del sufrimiento
está en el lugar
donde la mente
se detiene."
"La mente sin cadenas. Escritos de un Maestro Zen a un Maestro de la Espada."
Takuan Soho (1573 - 1645)
Ilusión
El Maestro Musashi, sin discusión el más grande de los Samurai (tal vez el más grande guerrero de todas las épocas y latitudes), practicó con la espada ... toda su vida ... todos los días ... todo el día. No hay otro ejemplo de foco como el suyo.
Ya mayor -a veces- cambió el shin-ken por el bokken (la espada de acero por la de madera) ... a veces por el pincel. Su dominio de la espada no tuvo parangón (fue la excepción ... que confirma la regla de que nadie es invencible) pero, además, sus esculturas, caligrafías y pinturas Zen son verdaderas obras de arte y, por si todo eso fuera poco, su libro es uno de los principales textos sobre el Bushido y el Zen.
Estudió todas las otras armas de su época (... cómo vencerlas con el sable). Estudió Zen ... con el monje Takuan.
Takuan fue el Maestro; Musashi, el Discípulo.
Musashi podría haber cortado en dos a Takuan, sin mayor esfuerzo. Sin embargo no sólo no hizo eso ... sino que le tenía un enorme respeto ... y hasta algo parecido al miedo ... Debe haber sido al único a quien "temió" ... pero, después de todo, Takuan era su Sensei, su Maestro.
Se sabe poco de esa época de Musashi ... apenas que cuando encontró a su Maestro era muy joven, muy feroz y muy indisciplinado. No se sabe bien qué hizo el Maestro con este Discípulo. Sí se sabe que Miyamoto Musashi emergió, luego de su aprendizaje con Takuan, como el más grande guerrero de su época ... tal vez el más grande de toda la historia ... con una disciplina tan férrea como no ha habido otra.
Como resultaron, a la postre, las cosas ... muchos han leído a Musashi ... pocos, muy pocos a Takuan.
Murieron en el mismo instante.
Se cuenta que unos Samurai encontraron a Musashi en Reigendo, la caverna donde se había retirado a vivir en soledad los dos últimos años de su vida ... sentado, digno, erguido y muerto. A su costado estaba su obra: el Go rin no sho (El libro de los cinco anillos).
En el mismo momento, a muchas millas de distancia en Tokaiji, un lejano monasterio, unos monjes encontraron en una solitaria celda a Takuan ... sentado, digno, erguido y muerto. A su lado su último legado: un kakemono con un único ideograma ... ¡Yumé!

Castro "Kensei"
Okinawa-ken Ryu Budo
Soke Hanshi Ku-dan
23 de enero de 2006

Moderación
En el Japón del siglo XVII Yagyu Toshiyoshi fue un gran Maestro de la espada del estilo Yagyu Shinkage Ryu. No sólo su arte era en verdad superior, sino que Toshiyoshi era también famoso por su excelente salud y gran vitalidad, aún en su vejez.
En cierta ocasión un Samurai de nombre Mitsuru le rogó que le enseñara sus secretos, tanto los del arte de la espada, como los de una vida saludable. El Maestro aceptó y, durante un mes, Mitsuru fue su Uchi-deshi.
Una vez transcurrido ese tiempo Mitsuru regresó con su Daimyo decidido a imitar cabalmente al Maestro: desayunos frugales, una hora de práctica con el sable temprano en la mañana, luego un baño tibio, comer sólo vegetales y productos del mar, largos paseos en la tarde, otra hora de práctica y un par de horas leyendo los clásicos por la noche.
Varios meses después Toshiyoshi visitó el castillo donde vivía y trabajaba Mitsuru quien, encantado con la nueva oportunidad, volvió a prestar suma atención a todo lo que hacía el Maestro: desayunos abundantes, lectura en la mañana ... arroz, granos, carne ... ningún paseo ... cuatro horas de dura práctica con la espada por la tarde y un largo baño bien caliente en la noche ...
Mitsuru, completamente desconcertado, le dijo al Maestro:
- Creía haber captado sus secretos ... ¡pero Ud. está haciendo todo diferente!
- Mitsuru-san -respondió el Maestro- en realidad no ... además cuando practicó conmigo era verano ... ¡ahora es invierno!
-Entonces, Maestro -preguntó el Samurai- ¿cuál es el secreto de su Arte y de su salud?
- Simple: ¡¡¡rinkiohen!!! ... ¡moderación! Moderación en mis hábitos diarios y una práctica moderada y adaptable a las circunstancias ... ¡pero constante!

J. E. "Kensei" Castro
6 de diciembre de 2007